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Acte d’homenatge als republicans que foren represaliats pel franquisme, Associació Pro-memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya. Barcelona, 14 d’abril de 2011

Acte d’homenatge a tots els republicans que foren il·legalment jutjats per aquells criminals tribunales militars i condemnats a la pena de mort per defensar la legalitat constitucional de la República, organitzada pel Parlament de Catalunya i l’Associació Pro-memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya, que se celebrarà com cada any el 14 d’abril a les 16 h. al pati de la Biblioteca del Parlament de Catalunya, lloc on està instal·lat el Monument als Immolats.

Foto, 16 d'abril de 2010: Parlament de Catalunya (Ramon Boadella)

Siguem-hi presents per demostrar a la opinió pública que la memòria és viva  i no els oblidem.

Vegeu aquí la inivitació.

Recordem-ho tots, recordem-los a tots! Cementiri de Torrero (Saragossa)

El “Memorial de les víctimes de la violència franquista (1936-1946)” al Cementiri de Torrero de Saragossa va ser inaugurat recentment. El Memorial  és una gran espiral formada per plaques en què hi consten el nom i cognoms, l’edat i la data de la mort dels 3.543 afusellats entre aquestes dates a les tàpies del cementiri , llevat de les dades d’aquells que encara avui dia no han estat identificats. El monument recorda així a cadascuna de les víctimes de forma individual i ens permet veure de forma global la magnitud de la tragèdia.

El memorial, dissenyat per l’arquitecte Fernando Bayo i l’artista Miguel  Ángel Arrudi, ha estat promogut pel Programa Amarga Memoria del Govern d’Aragó amb la col·laboració de l’Ajuntament de la Viudad. És una magnífica iniciativa a imitar per altres administracions que ens permet recordar, retre homenatge a les víctimes i fer-les presents entre nosaltres.

En l’escultura hi ha inscrit el text de Luis Cernuda:”Recuérdalo tu, recuérdalo a otros”.  Així doncs: Recordem-ho tots, recordem-los a tots!

Antígona, Manuel Vicent. El País, 31 d’octubre de 2010

Es muy dulce el sol de las ánimas. El día primero de noviembre la gente lleva al cementerio las flores carnosas de los pensamientos, pero debajo de esa luz suave que ilumina la memoria de los muertos, en España sigue vigente el mito de Antígona. Es todavía nuestra tragedia. Durante setenta años, desde el final de la Guerra Civil, decenas de miles de españoles están enterrados en cunetas y barrancos. Fueron vencidos, humillados, ejecutados y hacinados en fosas comunes. Todo el suelo de la patria está fermentado de cadáveres que aún siguen gritando como lo hicieron un segundo antes de recibir una descarga de plomo. Es el mismo grito, son las mismas lágrimas. Antígona sacrificó su vida por dar honrada sepultura a su hermano para que su alma no vagara sobre la tierra en busca de venganza sin encontrar reposo. Desde entonces existe la creencia de que es imposible la paz entre los vivos mientras no estén sosegados todos los muertos. El rito funerario está unido al primer acto de piedad que sintió el homínido, hace 130.000 años, y fue la señal de que el germen de la conciencia se había implantado en su cerebro. Este hecho religioso coincidió con la fabricación de la primera hacha de sílex, que sirvió para matar. Más allá de la Guerra Civil y de la política de uno u otro bando, el que después de treinta años de democracia y de libertad haya decenas de miles de cadáveres en sepulturas innominadas supone la degradación más evidente de una conciencia colectiva. Puede que las almas, cuando abandonan los cuerpos, vayan a formar parte de la energía universal y constituyan el espíritu de la materia o puede que se disuelvan en la nada, pero aquellas que un día animaron los despojos de los vencidos en la Guerra Civil están todavía presentes en la vida política alimentado odios y resentimientos, y también una piedad que viene de la noche de los tiempos. Durante millones de años los cadáveres quedaron a merced de las alimañas sobre la piel de la tierra. Hubo un momento en que un primate se dio cuenta de que eso mismo que hacían los buitres con las vísceras de otro, un día lo harían con las propias entrañas y decidió el primer enterramiento sagrado. Es muy cruel que familias españolas deban asimilar todavía las flores para sus muertos a un recuerdo envenenado.

Publicat a la contraportada de El País de diumenge 31 d’octubre de 2o1o, accediu aquí a l’article.

“The Spanish Civil War Memory Project” de la Universitat de Califòrnia, San Diego (USCD) contra la impunitat

L’Arxiu Digital de la Guerra Civil espanyola i la dictadura franquista (Digital Archive of the Spanish Civil War and the Francoist Dictatorship) és una iniciativa de la Universitat de Califòrnia a San Diego, en col·laboració amb diverses associacions espanyoles, com l’ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica), l’Asociación de Ex-presos y Represaliados Políticos, la Federación Estatal de Foros por la Memoria, entre d’altres. Amb l’ajuda d’aquestes organitzacions de drets humans, des de l’estiu de 2007 diversos equips d’estudiants de postgrau han gravat testimonis audiovisuals dels militants, els testimonis i les víctimes de la Guerra Civil espanyola i la repressió franquista.

Per tal de donar suport a la demanda plantejada contra Espanya al Tribunal Europeu de Drets Humans d’Estrasburg, l’equip de la UCSD a Espanya que ha recollit més d’un centenar de testimonis ha fet una selecció no només de cara al propi tribunal, sinó també com a mitjà per a mostrar a la societat la manca de tutela dels nostres tribunals, i tractar així de trobar un instrument que davant la societat resulti una mostra senzilla i eficaç d’allò que es vol exposar.

Qualsevol de les víctimes o familiars interessats en aportar el seu testimoni a la col·lecció, han de contactar amb els responsables del projecte en el correu electrònic scwmemoryproject@ucsd.edu.

Per a més informació vegeu el web de l’Audiovisual Archive of the Francoist Repression de l’Spanish Civil War Memory Project.

El Camp de la Bota: un espacio del genocidio, Carlos Jiménez Villarejo

Durante el pasado mes de Julio, la Plataforma contra la Impunitat, que se constituyó con el objetivo de denunciar la injustificable persecución penal del Juez Garzón, convocó en el actual espacio del Forum de Barcelona un  acto en memoria y reivindicación de los fusilados por la dictadura a escasos metros de ese espacio; en el Camp de la Bota, en lo que se llamaba el “parapeto”, allí donde los militares de un cuartel próximo hacían prácticas de tiro. Fue una muestra de memoria, reivindicación y afecto para quienes sufrieron tan brutal como continuadamente el terror de la dictadura. Mientras tanto, el Tribunal Supremo persigue penalmente, en uno de los procesos más injustos de la democracia, al Juez que trató de investigar los miles de casos de hombres y mujeres desaparecidos por haber sido fieles a la legalidad de la República y  conceder a sus descendientes el derecho a saber dónde se encuentran y a darles digna sepultura.

El acto de El Camp de la Bota y la defensa del juez Garzón guardan una profunda unidad. Son modos de defender a las víctimas de la dictadura, abandonadas por quienes debían ser sus protectores, los Jueces, y preservar, fortalecer y dignificar nuestra joven y frágil democracia, cuando ha quedado claro que somos el único país del mundo democrático que no sólo se niega a limpiar los crímenes de su propio pasado sino que tampoco es capaz de condenarlos.

Por todo ello, fue convocado dicho acto. Sabemos que la violencia fundacional y permanente del golpe militar de 1936 y de la dictadura fue aceptada sin más durante la transición controlada por los franquistas. Basta leer la obra de Martín Villa “Al servicio del Estado”.La consecuencia fue una amnistía que, además de conseguir la libertad de los presos políticos, fue interpretada y asumida como un perdón generalizado de todos los crímenes cometidos por militares, jueces, fiscales y policías al servicio de la dictadura. Como consecuencia de ello, el Estado español y sus Instituciones no han reconocido, como solicitó el Consejo de Europa, la totalidad de dichos crímenes, no han pedido perdón por ellos y ahora rechazan investigar las desapariciones forzadas de más de 100.000 personas.

La política de exterminio practicada por los golpistas y la dictadura franquista se aplicó especialmente por la denominada “justicia militar expeditiva”, los Consejos de Guerra, a través de procesos que solo pueden ser calificados como juicios radicalmente injustos y sus partícipes como asesinos. Una expresión de ellos fueron los que funcionaron más activamente en la Barcelona ocupada desde 1939 hasta 1953. Aplicaban las penas de muerte de forma mecánica y vengativa, llevando al fusilamiento, según los datos hoy disponibles, sólo en El Camp de la Bota, de 1.717 personas, asesinados  por ser republicanos de las mas variadas tendencias.

Fusilamientos practicados a pocos metros de aquel lugar, en madrugadas de intenso terror vividas por vecinos y familiares. Para reavivar su recuerdo, como homenaje y recuerdo simbólico de todas las víctimas y proclamar su incuestionable inocencia y dignidad se leyeron  los nombres de 400 de ellas. Algunos de sus hijos y familiares estaban emocionadamente presentes.

Los Consejos de Guerra responsables de tal genocidio fueron constituidos desde el 18 de Julio de 1936, con la participación de jueces y fiscales ordinarios; en modo alguno podían calificarse como Tribunales de Justicia. Eran, pura y simplemente, una parte sustancial del aparato represor implantado por los facciosos y posteriormente por la dictadura. Los militares miembros de dichos tribunales carecían radicalmente de cualquier atributo de independencia, propio de un juez, en cuanto eran estrictos y fieles servidores de los jefes de que dependían y compartían plenamente los fines políticos y objetivos represivos de los sublevados. Basta la lectura de cualquier sentencia de las dictadas por esos Tribunales en las que destaca su absoluta falta de objetividad e imparcialidad. Y era incompatible su posible independencia con la disciplina castrense impuesta por los jefes. Procesos, todos ellos, incoados tras meses de detenciones policiales bajo tortura y en un régimen que negaba a los perseguidos todos, absolutamente todos los derechos sometiéndolos a un grado total de indefensión. Procesos en los que en muchos casos estaban presentes como Secretarios Judiciales  falangistas de renombre, una ilegalidad más qué importaba, que así participaban más eficazmente en la represión. Esa era, esa fue siempre la Justicia de Franco para los republicanos y demócratas.

Con independencia de que las responsabilidades penales,hoy, fueran o no exigibles, sí es exigible que el Estado, los Gobiernos y otras instituciones democráticas reconozcan que son herederos de un régimen totalitario que impuso el exterminio y el genocidio como forma de gobierno; es la condición para vivir en una democracia sólida y digna.

Esperamos que mas temprano que tarde, estén escritos todos los nombres en un lugar cercano a aquel para que queden  siempre presentes en la memoria  de toda la ciudadanía, contribuyendo a la conciencia permanente de nuestro pasado totalitario sin olvidar nunca a sus víctimas.

Carlos Jiménez Villarejo
Exfiscal anticorrupció i membre de la comissió d’experts per a l’investigació dels crims de la Guerra Civil i el franquisme

Homenatge als afussellats a El Camp de la Bota, aquest dijous 22 de juliol de 2010

Convocatòria Camp de la BotaUs volem recordar que aquest dijous 22 de juliol de 2010 se celebrarà un homenatge a les víctimes dels afussellaments a El Camp de la Bota.

L’acte consistirà en la lectura dels noms dels afusellats i una encesa d’espelmes en el seu record, i a més:

  • una actuació teatral del grup catorzedabril
  • actuacions musicals del Taller de músics, Alba Guerrero interpretarà un martinete i un cante jondo
  • dansa amb Les filles Föllen, Ruth Enriquez Alhambra i Ana Pérez
  • llegiran poemes els actors i actrius Quico RomeuJordi DauderCarme Sansa, Mariona Casanovas, Carles SalesJosep Minguell i Enric Majó
  • i la participació de Rosa Regàs, Carlos Jiménez Villarejo i Jordi Vilalta

Un indret a la platja, el Camp de la Bota, barri marginal sembrat de barraques fins l’any 89 i objecte de l’especulació urbanística arran del Fòrum Universal de les Cultures 2004, fou el lloc on s’executaren gairebé  dos milers de republicans entre els anys 1939 i 1952. La brutalitat de la repressió franquista no s’acabà amb l’extermini per raons ideològiques, ja que els cossos sense vida foren traslladats al Fossar de la Pedrera del Cementiri de Montjuïc impedint als seus familiars donar-los una digna sepultura. És de total justícia rescatar de l’oblit aquestes 1.717 persones afusellades en aquest paratge i no permetre que un extermini com aquest entri en el perillós camp de la desmemòria històrica.

Esperem comptar amb la vostra participació, us hi esperem!

Vídeo cultura contra la impunitat

Cineastes, actors, músics i escriptors es posen a la pell de 15 assassinats pel franquisme.

Pedro Almódovar, Maribel Verdú, Javier Bardem, Almudena Grandes, Juan Diego Botto, María Galiana, Carmen Machi, Juan José Millás, Aitana Sánchez-Gijón, Paco León, Pilar Bardem, José Manuel Seda, Hugo Silva, Miguel Ríos i Juan Diego donen veu a quinze víctimes del franquisme.

Vídeo de lliure difusió. Passa’l!

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