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Els feixistes agredeixen els companys de la Plataforma contra la impunidad de Madrid

Volem traslladar el nostre suport personal als companys de Madrid de la Plataforma contra la impunidad i mostrar la més absoluta condemna a les agressions  físiques i verbals que han patit durant les darreres convocatòries de dijous a la Puerta del Sol

Aquest dijous la violència dels grups feixistes va arribar extrems gravíssims, fins el punt que una víctima republicana de més de vuitanta anys va patir una agressió física i hagué de ser atesa d’urgència.

No obstant això, el més preocupant és que la policia enlloc d’actuar contra els agressors ho feren contra les víctimes de l’agressió detenint arbitràriament a alguns dels manifestants republicans en una mostra més de la impunitat dels feixistes a l’Estat espanyol i demostrant un cop més la connivència de les forces de seguretat amb el feixisme.

Per la qual cosa volem denunciar l’actuació de les forces policials que suposadament havien de protegir els convocants per a l’exercici dels drets fonamentals de reunió i de manifestació, i que contràriament permeteren les agressions a una persona d’edat avançada.

Si els feixistes pensen que ens podran fer callar a base d’amenaces i violència, modus operandi mitjançant el qual fins ara han sortit impunes dels crims comesos, els hi volem deixar clar que no ho permetrem i que no ens faran callar en cap cas.

Podeu veure la notícia apareguda a la República de dissabte 6 de novembre en el següent enllaç.

Anuncis

La bendición del franquismo: Medidas tomadas por los golpistas del 18 de Julio de 1936 en beneficio de la Iglesia Católica, Carlos Jiménez Villarejo

La derogación del Estado laico y su sustitución por el Estado confesionalmente católico

Uno de los mayores avances de la Constitución de 1931, como signo de modernidad, fue laafirmación de que “El Estado Español no tiene religión oficial”, precepto que fue complementado por losarts. 26 y 27 que incluyeron medidas que establecieron el régimen de libertad de conciencia y religiosa,compatibles con otras decisiones. Entre otras, someter las actividades de las congregaciones religiosasa una ley especial y suprimir los privilegios económicos de que gozaba la Iglesia Católica. La Constitución del Estado aconfesional y la separación de la Iglesia y el Estado así como la libertad de cultos fue, en ese momento, un avance histórico . Ciertamente se trataba de poner fin a los privilegiosde una Iglesia Católica, aliada de forma activa a los sectores militares y civiles más reaccionarios de la sociedad española. Pero las minorías religiosas, por ejemplo los protestantes españoles y la comunidad judía, fueron favorecidos por un sistema que hasta esa fecha no solo los excluía de cualquier apoyo institucional sino que estaban estigmatizados. Por ello, la minoría protestante recibió con alborozo el advenimiento de la República llegando a decir: “Que Dios guíe al Gobierno Provisional de la República y que pronto se levante España a la altura a la que debió de estar siempre…”. La lealtad a la República la pagaron caramente con una represión escasamente conocida, salvo por las propias confesiones religiosas y los historiadores, ante la que guardó silencio la Jerarquía católica, padeciendo, primero enlas zonas ocupadas y luego en toda España, procesos políticos, “con sus secuelas de asaltos, detenciones, violencias, torturas y asesinatos” 1.

La República, a tenor de aquellos preceptos constitucionales aprobó, entre otras normas, la Leydel Divorcio y la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas. El planteamiento expresado por dichas disposiciones fue objeto de una ofensiva total por los sublevados desde el inicio del golpe, constituyendo uno de los fundamentos de su pretendida legitimidad. Las normas dictadas para el desmantelamiento del Estado aconfesional fueron varias pero algunas de ellas merecen serconsideradas ya que expresan meridianamente la plena colusión de la Jerarquía católica con los golpistas y el apoyo indiscriminado de aquella a la represión fascista durante la guerra civil y a partir del 1 de abril de 1939.

Las medidas adoptadas más significativas fueron las siguientes:

  • Por Decreto de 2 de marzo de 1938 se suspendieron los pleitos de separación y divorcio.
  • La Ley de 12 de marzo de1938 derogó la Ley de 28 de junio de 1932 sobre el matrimonio civil. Decia la Exposición de Motivos: “La Ley de 28.6.1932 constituye una de las agresiones más alevosas de la República contra los sentimientos católicos de los españoles, y al instituir el matrimonio civil como el único posible legalmente en España, desconociendo el aspecto religioso intrínseco de la institución, creó una ficción en pugna violenta con la conciencia Nacional”. Y, en consecuencia, el Art. 2. dispuso: “Los matrimonios católicos celebrados durante la vigencia de la Ley de 23.6.1932, producirán todos los efectos civiles desde su celebración, sin perjuicio de los derechos adquiridos a título oneroso por terceras personas”.
  • La Ley 10 de diciembre de 1938 derogó la de 30 de enero de 1932 sobre cementerios municipales.
  • La Ley de 2 de febrero de 1939 deroga la de Confesiones y Congregaciones Religiosas, norma cuyo preámbulo es una completa síntesis de la ideología nacionalcatólica propugnada e implantada por los sublevados: “Ante todo partía aquella Ley –la derogada- de una base absolutamente falsa: la coexistencia en España de pluralidad de confesiones religiosas, cuando es notorio que ennuestra Patria no hay más que una, que los siglos remarcaron con singular relieve, que es la Religión Católica, inspiradora de su genio y tradición”. Disposición que determinaba que “las órdenes religiosas recobran la situación jurídica que tenían en España con anterioridad a la Constitución de nueve dediciembre de mil novecientos treinta y uno”.
  • La Ley de 2 de marzo de 1939 restablece la exención de contribución territorial aplicable a losbienes de la Iglesia Católica, restablecimiento que fundamentaba en que “en el primer bienio de la República, los gobernantes guiados de un espíritu sectario, llevaron a la legislación españolanumerosas disposiciones que tendían, aunque vanamente, a destruir el sentimiento religioso de la Nación” y, disponía la “exención absoluta y permanente de la contribución territorial” de todos lostemplos, edificios, locales de cualquier naturaleza de la Iglesia Católica y de las Órdenes y Congregaciones Religiosas.
  • Posteriormente, la Ley de 23 de septiembre de1939, derogó la de Divorcio, “derogación de lalegislación laica devolviendo así a nuestras Leyes el sentido tradicional que es el católico”. Coherentemente con dichos principios, dispone que “las sentencias firmes de divorcio vincular, dictadas por los Tribunales civiles a tenor de la ley que se deroga, respecto de matrimonios canónicos, haya o no pasado los cónyuges a uniones civiles posteriores, se declararán nulas por la Autoridad judicial, a instancia de cualquiera de los interesados” y, asímismo, que “las uniones civiles celebradas durante lavigencia de la Ley que se deroga y en que uno o varios cónyuges se hallasen divorciados a tenor de la misma, encontrándose ligados canónicamente a otra persona se entenderán disueltas para todos los efectos civiles que procedan mediante declaración judicial solicitada a instancia de cualquiera de los interesados”. Finalmente, “se reconoce plena eficacia jurídica en el fuero civil, desde el momento de su firmeza y validez canónica, a las sentencias firmes de los Tribunales Eclesiásticos competentes, declarando la nulidad de un matrimonio y Rescriptos Pontificios de disolución de un matrimonio rato y no consumado”.

Ya implantada la Dictadura, la Ley de 9 de noviembre de 1939 deroga la de 6 de abril de 1934 y restablece el Presupuesto del Clero con un preámbulo digno de mención: “El Estado Español, consciente de que su unidad y grandeza se asientan en los sillares de la Fe Católica, inspiradora suprema de sus imperiales empresas y deseoso de mostrar una vez más y de una manera práctica sufilial adhesión a la Iglesia”, decide restablecer dicho Presupuesto “al abnegado clero español, cooperador eficacísimo de nuestra victoriosa Cruzada”, reconocimiento formal y expreso del apoyo prestado por la jerarquía católica que, naturalmente, alcanzó al conjunto de la política represiva. Luego veremos, como los Párrocos participan activamente en la represion politica.

Posteriormente, el Gobierno de Franco y la Santa Sede celebran el Convenio de 7 de junio de1941, sobre el ejercicio del privilegio de presentación para el nombramiento de obispos, acordándose la vigencia parcial del Concordato de 1851 que en su Art. 1 decía lo siguiente: “La Religión Católica, Apostólica, Romana que con exclusión de cualquiera otro culto continúa siendo la única de la Nación Española, se conservará siempre en los dominios…”, expresión suprema de la definitiva implantacióndel nacional catolicismo en España.

Finalmente la Ley 11 de julio de 1941 estableció un procedimiento para la inscripción en losRegistros de la Propiedad “de los bienes de la Iglesia, Órdenes y Congregaciones, que aparecen inscritos a nombres de personas interpuestas fallecidas o desaparecidas”. Todavía entonces continúan invocándose “las innumerables matanzas de que fué pródiga la etapa marxista” y, para afrontar lo que en definitiva fue la recuperación por la iglesia de la titularidad de sus bienes, se recurre nuevamente a la magistratura, a un “funcionario de la carrera judicial” con jurisdicción en todo el territorio nacionaldesignado por el Ministro de Justicia, actividad que luego permitió a quienes ejercieron esa funciónsignificativas promociones profesionales. La sentencia era en todo caso irrecurrible y los Registradores debían inscribirlas aunque se hubieren dictado en rebeldía.

No en vano un riguroso especialista en el estudio histórico de la libertad religiosa en España afirmó que “el catolicismo había pasado a disfrutar en efecto a una situación de privilegio sin posible parangón en todo el ámbito de Occidente”2.

Carlos Jiménez Villarejo
Plataforma contra la impunitat

Accediu aquí al text complet en pdf.

1. BAUTISTA VILAR, J., “La persecución religiosa en la zona nacionalista durante la Guerra Civil. El caso de los protestantes españoles” en ABELLÁN PÉREZ, J. [et al.], Homenaje al Profesor Juan Torres López. Murcia, Universidad de Murcia/Academia Alfonso X El Sabio, 1987, pág. 1753.
2. BAUTISTA VILAR, J., “Minorías protestantes bajo el franquismo (1939-1953)” en SECO SERRANO, C., La Cuestión Social en la Iglesia española contemporánea. El Escorial, Eds. Escurialenses (EDES), 1981, pág. 341.

La Benedicció del franquisme, 2 de novembre (Barcelona)

La Plataforma contra la impunitat organitza una xerrada sota el títol “La Benedicció del franquisme” que se celebrarà dimarts 2 de novembre de 2010, a les 19 h., a la Casa Elizalde (c/ València 302).

L’Església catòlica espanyola va beneir la guerra civil com una Croada contra la República. Així ho van expressar la Pastoral de Pla i Deniel de 1936 i la “Carta colectiva del Episcopado español” de juliol de 1937. Va ser auxiliar i còmplice eficaç del cop militar i va recolzar la dictadura, legitimant a Franco com a Caudillo d’Espanya per la gràcia de Déu. D’aquesta manera va imposar una visió integrista del catolicisme: el nacionalcatolicisme, que rebutjava rotundament, com a dogma de fe, la llibertat religiosa i l’Estat laic. La seva manifestació mes visible va ser l’hegemonia que va mantenir l’Església Catòlica en tots els aspectes de la vida pública, fins i tot la privada, i els enormes privilegis dels que gaudia.

Actualment segueix vigent el Concordat amb la Santa Seu de 1979, on l’Estat Espanyol manté quatre acords: Afers Jurídics, Ensenyament i Assumptes Culturals, Assumptes Econòmics i sobre l’assistència religiosa a les Forces Armades i el servei militar dels clergues i religiosos, tots signats el 3 de gener de 1979. Això demostra la permanència de privilegis heretats d’altres temps ja caducs, en què la llibertat de culte o pensament estaven perseguits.

Per aquest motiu la Plataforma Contra la Impunitat reivindica un Estat laic que tracti a tots els ciutadans per igual i garanteixi la no interferència de la religió en els assumptes d’estat, i ho farem també des de la concentració del proper 4 de novembre a Plaça St Jaume a les 19 h. en defensa del necessari Estat laic (http://www.jonotespero.cat/)

Hi intervenen:

  • Gabriel García i Voltà, doctor en Història i escriptor.
  • Carme Tolosana i Cidón, pedagoga i professora de la UAB.
  • Pere Fortuny, president de l’ Associació pro Memòria als Immolats per la libertat de Catalunya.

La memòria de la Guerra Civil i la dictadura, Carlos Jiménez Villarejo a l’IES Vallvera de Salt (Girona)

Carlos Jiménez Villarejo i la Plataforma contra la impunitat participaren ahir, 6 d’octubre de 2010, en una conferència a l’IES Vallvera de Salt sota el títol “La memòria de la Guerra Civil i la dictadura, una exigencia democràtica”. La xerrada de l’exfiscal anticorrupció es va acompanyar amb la projecció de fotografies, majoritàriament procedents de l’Archivo Rojo i de la col·lecció Fifteenth International Brigade Photographic Unit Photographs Collection.

L’acte es va tancar amb un torn obert de preguntes  en què alguns dels estudiants de l’Institut es dirigiren a Carlos Jiménez Villarejo i pogueren aclarir els seus dubtes, i alhora reflexionaren sobre la Llei de memòria històrica, la imputació del jutge Baltasar Garzón per tractar d’investigar els crims del franquisme i la pervivència de la simbologia franquista a Catalunya, entre altres temes.

Per a més informació vegeu el web de l’IES Vallvera.

També podeu veure la notícia apareguda a El Punt en aquest enllaç.

El Camp de la Bota: un espacio del genocidio, Carlos Jiménez Villarejo

Durante el pasado mes de Julio, la Plataforma contra la Impunitat, que se constituyó con el objetivo de denunciar la injustificable persecución penal del Juez Garzón, convocó en el actual espacio del Forum de Barcelona un  acto en memoria y reivindicación de los fusilados por la dictadura a escasos metros de ese espacio; en el Camp de la Bota, en lo que se llamaba el “parapeto”, allí donde los militares de un cuartel próximo hacían prácticas de tiro. Fue una muestra de memoria, reivindicación y afecto para quienes sufrieron tan brutal como continuadamente el terror de la dictadura. Mientras tanto, el Tribunal Supremo persigue penalmente, en uno de los procesos más injustos de la democracia, al Juez que trató de investigar los miles de casos de hombres y mujeres desaparecidos por haber sido fieles a la legalidad de la República y  conceder a sus descendientes el derecho a saber dónde se encuentran y a darles digna sepultura.

El acto de El Camp de la Bota y la defensa del juez Garzón guardan una profunda unidad. Son modos de defender a las víctimas de la dictadura, abandonadas por quienes debían ser sus protectores, los Jueces, y preservar, fortalecer y dignificar nuestra joven y frágil democracia, cuando ha quedado claro que somos el único país del mundo democrático que no sólo se niega a limpiar los crímenes de su propio pasado sino que tampoco es capaz de condenarlos.

Por todo ello, fue convocado dicho acto. Sabemos que la violencia fundacional y permanente del golpe militar de 1936 y de la dictadura fue aceptada sin más durante la transición controlada por los franquistas. Basta leer la obra de Martín Villa “Al servicio del Estado”.La consecuencia fue una amnistía que, además de conseguir la libertad de los presos políticos, fue interpretada y asumida como un perdón generalizado de todos los crímenes cometidos por militares, jueces, fiscales y policías al servicio de la dictadura. Como consecuencia de ello, el Estado español y sus Instituciones no han reconocido, como solicitó el Consejo de Europa, la totalidad de dichos crímenes, no han pedido perdón por ellos y ahora rechazan investigar las desapariciones forzadas de más de 100.000 personas.

La política de exterminio practicada por los golpistas y la dictadura franquista se aplicó especialmente por la denominada “justicia militar expeditiva”, los Consejos de Guerra, a través de procesos que solo pueden ser calificados como juicios radicalmente injustos y sus partícipes como asesinos. Una expresión de ellos fueron los que funcionaron más activamente en la Barcelona ocupada desde 1939 hasta 1953. Aplicaban las penas de muerte de forma mecánica y vengativa, llevando al fusilamiento, según los datos hoy disponibles, sólo en El Camp de la Bota, de 1.717 personas, asesinados  por ser republicanos de las mas variadas tendencias.

Fusilamientos practicados a pocos metros de aquel lugar, en madrugadas de intenso terror vividas por vecinos y familiares. Para reavivar su recuerdo, como homenaje y recuerdo simbólico de todas las víctimas y proclamar su incuestionable inocencia y dignidad se leyeron  los nombres de 400 de ellas. Algunos de sus hijos y familiares estaban emocionadamente presentes.

Los Consejos de Guerra responsables de tal genocidio fueron constituidos desde el 18 de Julio de 1936, con la participación de jueces y fiscales ordinarios; en modo alguno podían calificarse como Tribunales de Justicia. Eran, pura y simplemente, una parte sustancial del aparato represor implantado por los facciosos y posteriormente por la dictadura. Los militares miembros de dichos tribunales carecían radicalmente de cualquier atributo de independencia, propio de un juez, en cuanto eran estrictos y fieles servidores de los jefes de que dependían y compartían plenamente los fines políticos y objetivos represivos de los sublevados. Basta la lectura de cualquier sentencia de las dictadas por esos Tribunales en las que destaca su absoluta falta de objetividad e imparcialidad. Y era incompatible su posible independencia con la disciplina castrense impuesta por los jefes. Procesos, todos ellos, incoados tras meses de detenciones policiales bajo tortura y en un régimen que negaba a los perseguidos todos, absolutamente todos los derechos sometiéndolos a un grado total de indefensión. Procesos en los que en muchos casos estaban presentes como Secretarios Judiciales  falangistas de renombre, una ilegalidad más qué importaba, que así participaban más eficazmente en la represión. Esa era, esa fue siempre la Justicia de Franco para los republicanos y demócratas.

Con independencia de que las responsabilidades penales,hoy, fueran o no exigibles, sí es exigible que el Estado, los Gobiernos y otras instituciones democráticas reconozcan que son herederos de un régimen totalitario que impuso el exterminio y el genocidio como forma de gobierno; es la condición para vivir en una democracia sólida y digna.

Esperamos que mas temprano que tarde, estén escritos todos los nombres en un lugar cercano a aquel para que queden  siempre presentes en la memoria  de toda la ciudadanía, contribuyendo a la conciencia permanente de nuestro pasado totalitario sin olvidar nunca a sus víctimas.

Carlos Jiménez Villarejo
Exfiscal anticorrupció i membre de la comissió d’experts per a l’investigació dels crims de la Guerra Civil i el franquisme

Entrevista al somiador Carlos Jiménez Villarejo en el diari Público

El diari Público de dia 30 d’agost publica una entrevista a l’exfiscal Carlos Jiménez Villarejo, membre actiu i destacat de la Plataforma contra la impunitat. Sota el títol de “Jugábamos a lanzar pedradas a los niños y a los tranvías” ens parla de la seva vida, de l’exercici de la seva professió i del seu compromís social i polític.

Villarejo, ferm defensor de la necessitat d’investigació judicial dels crims del franquisme deixa ben clara la seva postura al respecte i alhora ens delecta explicant-nos com fou la seva presa de conciència:

[…]

Tampoco le detiene nada cuando critica la “prepotencia del Tribunal Supremo” al imputar al juez Baltasar Garzón por intentar juzgar los crímenes franquistas. Así lo hizo el pasado 24 de abril en la plaza de Sant Jaume de Barcelona, invitado por la Plataforma contra la Impunidad, de la cual forma parte. “Me encanta que esté liderada por mujeres jóvenes y que en las reuniones haya niños correteando”.

Cuando él tenía veintitantos años, se trasladó a Barcelona para vivir con su mujer, Aurora, a la que cita constantemente. “Aparte de la vivencia amorosa, tan intensa y lo más importante, llegué a una fiscalía muy pequeña. Muchos de aquellos jueces habían colaborado en los consejos de guerra y la represión inmediata. Pero entonces no lo sabía”. Imposible adivinar que uno de ellos había participado en el juicio al presidente Lluís Companys.

Todos esos secretos se le fueron revelando poco a poco. “La inflexión en mi vida profesional se produce cuando empiezo a desarrollar funciones de fiscal de guardia y descubro la realidad de los detenidos políticos. Aún está pendiente hacer una película sobre la Brigada Política Social, como La vida de los otros que refleja las delaciones en la RDA”.

Conocer que alguien podía ser torturado por el mero hecho de tener un folleto de Mundo obrero supuso otro pequeño paso para empezar a militar en el PSUC en 1968, “previa condena de la invasión de Checoslovaquia por parte de la URSS”.

[…]

Desitjem que no deixi mai de somiar!

Per als que encara no l’hagueu llegida podeu accedir al text complet en aquest enllaç.

Homenatge als afussellats a El Camp de la Bota, aquest dijous 22 de juliol de 2010

Convocatòria Camp de la BotaUs volem recordar que aquest dijous 22 de juliol de 2010 se celebrarà un homenatge a les víctimes dels afussellaments a El Camp de la Bota.

L’acte consistirà en la lectura dels noms dels afusellats i una encesa d’espelmes en el seu record, i a més:

  • una actuació teatral del grup catorzedabril
  • actuacions musicals del Taller de músics, Alba Guerrero interpretarà un martinete i un cante jondo
  • dansa amb Les filles Föllen, Ruth Enriquez Alhambra i Ana Pérez
  • llegiran poemes els actors i actrius Quico RomeuJordi DauderCarme Sansa, Mariona Casanovas, Carles SalesJosep Minguell i Enric Majó
  • i la participació de Rosa Regàs, Carlos Jiménez Villarejo i Jordi Vilalta

Un indret a la platja, el Camp de la Bota, barri marginal sembrat de barraques fins l’any 89 i objecte de l’especulació urbanística arran del Fòrum Universal de les Cultures 2004, fou el lloc on s’executaren gairebé  dos milers de republicans entre els anys 1939 i 1952. La brutalitat de la repressió franquista no s’acabà amb l’extermini per raons ideològiques, ja que els cossos sense vida foren traslladats al Fossar de la Pedrera del Cementiri de Montjuïc impedint als seus familiars donar-los una digna sepultura. És de total justícia rescatar de l’oblit aquestes 1.717 persones afusellades en aquest paratge i no permetre que un extermini com aquest entri en el perillós camp de la desmemòria històrica.

Esperem comptar amb la vostra participació, us hi esperem!

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