Entrades etiquetades com a ‘ notícies ’

L’última hora del cas Garzón

Anuncis

Entrevista al somiador Carlos Jiménez Villarejo en el diari Público

El diari Público de dia 30 d’agost publica una entrevista a l’exfiscal Carlos Jiménez Villarejo, membre actiu i destacat de la Plataforma contra la impunitat. Sota el títol de “Jugábamos a lanzar pedradas a los niños y a los tranvías” ens parla de la seva vida, de l’exercici de la seva professió i del seu compromís social i polític.

Villarejo, ferm defensor de la necessitat d’investigació judicial dels crims del franquisme deixa ben clara la seva postura al respecte i alhora ens delecta explicant-nos com fou la seva presa de conciència:

[…]

Tampoco le detiene nada cuando critica la “prepotencia del Tribunal Supremo” al imputar al juez Baltasar Garzón por intentar juzgar los crímenes franquistas. Así lo hizo el pasado 24 de abril en la plaza de Sant Jaume de Barcelona, invitado por la Plataforma contra la Impunidad, de la cual forma parte. “Me encanta que esté liderada por mujeres jóvenes y que en las reuniones haya niños correteando”.

Cuando él tenía veintitantos años, se trasladó a Barcelona para vivir con su mujer, Aurora, a la que cita constantemente. “Aparte de la vivencia amorosa, tan intensa y lo más importante, llegué a una fiscalía muy pequeña. Muchos de aquellos jueces habían colaborado en los consejos de guerra y la represión inmediata. Pero entonces no lo sabía”. Imposible adivinar que uno de ellos había participado en el juicio al presidente Lluís Companys.

Todos esos secretos se le fueron revelando poco a poco. “La inflexión en mi vida profesional se produce cuando empiezo a desarrollar funciones de fiscal de guardia y descubro la realidad de los detenidos políticos. Aún está pendiente hacer una película sobre la Brigada Política Social, como La vida de los otros que refleja las delaciones en la RDA”.

Conocer que alguien podía ser torturado por el mero hecho de tener un folleto de Mundo obrero supuso otro pequeño paso para empezar a militar en el PSUC en 1968, “previa condena de la invasión de Checoslovaquia por parte de la URSS”.

[…]

Desitjem que no deixi mai de somiar!

Per als que encara no l’hagueu llegida podeu accedir al text complet en aquest enllaç.

“Una investigación pendiente”, article de Carlos Jiménez Villarejo a Público

Recientemente, el Ministerio de la Presidencia ha reconocido y subvencionado un proyecto de investigación histórica promovido por la Cátedra Extraordinaria Memoria Histórica del Siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid. El título es Judicatura, Investigación y Penitencia (el orden político y los instrumentos de represión) y pretende abordar, a partir de los fondos documentales del Ministerio del Interior y del Archivo Histórico Nacional, las “actividades de información e investigación” (policiales) durante la dictadura en el periodo 1936-1962. Concretamente, cuanta información –particularmente los “expedientes policiales”– refleje la intensa y sistemática actuación represiva de la Brigada Político-Social contra los republicanos primero y luego contra toda la oposición democrática. Representaba, además de otros cuerpos policiales, la institucionalización de la represión bajo la dirección política de los correspondientes gobernadores civiles. Sin su concurso, los consejos de guerra y los tribunales especiales no hubieran podido llevar a cabo su cometido. El aparato policial franquista era la primera e inmediata expresión del terror impuesto por la dictadura.

La Brigada Político-Social fue creada por una Ley de 1941, concentrando, con los servicios de información de la Guardia Civil, todas las competencias sobre represión política que practicaban a través de seguimientos, intervenciones telefónicas ilegales, violaciones de la correspondencia privada, investigaciones de las que daban cuenta o no a la autoridad militar o al Tribunal de Orden Público, detenciones arbitrarias e indefinidas en comisarías o centros de detención habilitados –sin poner al detenido a disposición judicial–, la práctica sistemática de la tortura y otras prácticas policiales, realizadas a veces conjuntamente con otros cuerpos de seguridad, militares o falangistas, como el hostigamiento sistemático de la oposición democrática. La intensidad de su actividad la reflejan los 15.202 presos políticos que había en España a principios de 1961. Su actuación fue denunciada en su día por Justicia Democrática, haciendo constar la presencia de un “poder judicial que era utilizado descaradamente para santificar medidas arbitrarias”, la persistencia de “torturas policiales en régimen de expresa impunidad” y que “las brigadas político-sociales llegaron a creer que los juzgados de guardia de la jurisdicción ordinaria no especializada eran algo así como oficinas de homologación y aprobación automática de sus iniciativas investigatorias”.

Es una realidad escasamente estudiada, pues el Gobierno, en 2009, manifestó que desde 2004 el 90% de las consultas de los archivos de Interior se referían al periodo 1975-1977. El estudio exigirá acceder a los fondos correspondientes de dicho Ministerio. Y aquí es donde surgen las dudas sobre la conservación y disponibilidad de los documentos que expresen dicha actuación represiva. Algunos historiadores sostienen que parte del archivo documental fue destruido, durante la Transición ante el riesgo de tener que responder de los innumerables delitos que habían cometido y siguieron cometiendo hasta el final del régimen, con el propósito de garantizar su impunidad. Así lo reconoció el gobernador civil de Barcelona Salvador Sánchez Terán cuando justificó la destrucción de los archivos del Movimiento y la Falange porque “olían a un pasado remoto”. Será difícil determinar el alcance de dicha destrucción. En el Informe sobre Archivos de la Comisión Interministerial constituida en 2004 se dice que “ni la contienda en sí, ni la Transición a la democracia, produjeron una destrucción masiva de documentación”.

No es este el criterio del profesor Reig Tàpia, quien sostiene que “desde fechas anteriores a las últimas elecciones generales previniendo lo que parecía una inevitable victoria socialista, desaparecieron de los archivos policiales cantidades ingentes de documentos”. Pero, ciertamente, destrucción hubo. Buena prueba de ello es que recientemente, el pasado 8 de julio, el director del gabinete del ministro del Interior, ante la reclamación de un ciudadano, tras un largo peregrinaje, de sus antecedentes policiales durante el franquismo, le ha contestado: “Hay que tener en cuenta que con la promulgación de la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, se procedió a la eliminación de todos aquellos expedientes que contuviesen información de carácter político, sindical, religioso, etc”. Respuesta, entre otras muchas razones, que justifica la investigación que se pretende, pero que expresa dos graves insuficiencias. La falta de coherencia del Gobierno cuando en el Informe de la Comisión Interministerial, previo a la Ley de la Memoria Histórica, afirmaba “la absoluta primacía de los archivos como fuente de conocimiento del pasado histórico, no solamente para los historiadores, sino también para las personas interesadas en conocer situaciones o episodios de su propia vida o de la de sus familiares”. Y, en segundo lugar, porque es una muestra más del incumplimiento de dicha ley cuando se garantiza a los ciudadanos “el derecho de acceso a los fondos documentales” depositados en los archivos públicos.

Por todo ello, conservan plena actualidad las palabras del profesor Tomás y Valiente: “El derecho de todos a una información veraz no es sólo un derecho colectivo, es decir, difuso, sino que un derecho individual de cada español, es un derecho fundamental…”. Y reclamaba su plena satisfacción de manera generosa frente a una interpretación tan restrictiva que representara su denegación.

Carlos Jiménez Villarejo es ex fiscal Anticorrupción

Podeu accedir a l’article, publicat el 5 de setembre al diari Público, en el següent enllaç.

Quaderns del Memorial Democràtic

El Memorial Democràtic edita una nova revista de periodicitat anual, l’objectiu de la qual és actuar com a espai de diàleg rigorós i participatiu sobre diferents aspectes relacionats amb la memòria, la història, els drets humans i la democràcia, amb les aportacions de diversos especialistes en la màteria. Així com a ser el mitjà de comunicació del Memorial Democràtic per a explicar les activitats que porta a terme.

Aquest primer número de Quaderns del Memorial Democràtic compta amb:

  • Un editorial del director del Memorial Democràtic, Miquel Caminal.
  • Una introducció del cap de Projectes i Espais de Memòria, Jordi Guixé.
  • La secció “Debats de memòria” inclou sengles articles del jurista i exfiscal anticorrupció Carlos Jiménez Villarejo i de l’historiador italià Enzo Traverso.
  • La secció “Passat i present” conté diversos articles escrits pels historiadors Manel Risques i Montserrat Duch, per la filòsofa Fina Birulés i per Jordi Font, director del Museu Memorial de l’Exili.

Aquesta es publica i distribueix a través de L’Avenç. Podeu consultar en línia el primer volum al web del Memorial.

Reculls “El País a fondo”

Podeu estar al dia de les notícies al respecte de la recuperació de la memòria història i del jutge Baltasar Garzón publicades a El País als següents enllaços: 

Notícies de l’acte al paranimf de la Universitat de Barcelona

“L’acte de suport a Garzón a Barcelona es converteix en una reivindicació de la democràcia”.El Periódico, 20 d’abril de 2010. Accediu a la notícia.

“La Universidad de Barcelona se vuelca con Garzón”. 

Público, 20/04/2010. Accediu a la notícia.

Les paraules de José María Mena, president de l’Associació Catalana de Juristes Demòcrates, apunten en la direcció correcta.

%d bloggers like this: